Se suele decir que si el Islam es un cuerpo, el Sufismo es su corazón.
El Sufismo es una práctica mística, un camino espiritual que enfatiza ciertos rituales únicos para guiar a los buscadores espirituales a un encuentro con Dios de forma directa, existe un solo Dios, el de todas las personas y de todas las verdaderas religiones. Mahoma es considerado su profeta principal y muchos contemplan que el sufismo es un estilo místico del Islam. Los ritos sufíes consisten básicamente en la repetición de letanías y nombres divinos, junto con las técnicas propias de cada orden que pueden incluir técnicas de visualización, música y alguna modalidad de danza sagrada.
El Sufismo es un camino de experiencia que se ha universalizado y que tiene su raíz en la revelación del Corán, aunque también ha integrado otras tradiciones como el budismo, el hinduismo o el cristianismo antiguo. Para los sufíes, el desvelamiento intuitivo, la certidumbre espiritual y la inspiración sobrenatural son métodos de investigación de las realidades espirituales.
Además de su aspecto interior de carácter iniciático y puramente espiritual, el sufismo también tiene manifestaciones de orden popular que en ocasiones reciben el nombre de marabutismo. Es una tradición de iluminación que lleva hacia adelante la verdad esencial a través del tiempo, pero que deber ser entendida desde un sentido vital y dinámico.
Si quieres conocer más sobre esta práctica y sobre el Islam, no dudes en leer Guíaburros: Islam, de Andrés Guijarro.
