El encuentro entre jefe del Dicasterio Vaticano y el Cardenal en Arabia Saudita tuvo lugar en su visita a Arabia Saudí del 14 al 20 de abril.

La reunión tuvo lugar con el Rey Ben Salman, así como con varias autoridades religiosas musulmanas.

El encuentro se produjo tras una serie de reuniones entre autoridades saudíes y representantes de otras confesiones cristianas en los últimos meses, aumentando las esperanzas de una mayor apertura del reino, que alberga lugares sagrados del Islam pero prohíbe la práctica de otras religiones.

Dialogando con el programa francés de Vatican News, el Purpurado señaló que, «el acuerdo de cooperación firmado entre la Santa Sede y Arabia Saudí es decisivo.

Al igual que todos los demás acuerdos firmados por el Vaticano con otros Estados, en él se establece una reunión temática cada tres años. Con Arabia Saudita, donde los cristianos no son considerados súbditos musulmanes iguales del reino, el acuerdo tiene un carácter especial».

Esta larga visita de una semana, fue ampliamente cubierta por los medios de comunicación saudíes; hicieron «casi ocho editoriales en la prensa el día de mi llegada».

Y es que este hecho marca una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Arabia Saudita. Y denota, una apertura, al menos un deseo de apertura, por parte de la monarquía Saudita hacia los cristianos.

En este sentido, el país ha vivido un aumento de la presión en favor de un Islam más moderado en los últimos tiempos: el príncipe heredero ha aliviado las restricciones sociales, diluyendo el papel de la policía religiosa y permitiendo conciertos públicos.

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